La alabanza juega un papel muy importante en la
propagación del Evangelio así como en el crecimiento de los creyentes en
la vida cristiana. Esto sin mencionar el papel primordial de proclamar las
alabanzas a nuestro Dios. La iglesia y la alabanza deben proveer el
ambiente adecuado para que los creyentes e inconversos se acerquen más
Dios. La meta principal de la alabanza es preparar el corazón de las
personas para que el Espiritu Santo haga la obra en sus vidas a través de
la Palabra de Dios. Estos son algunos consejos que merecen ser
recordardos.
1.- Ore
Si Jehová no edificare la casa en
vano trabajan los edificadores, en vano serán todos nuestros
esfuerzos por mejorar la alabanza si antes no buscamos la bendición y
la dirección del Señor por medio de la oración. "Todo lo que
es valioso en el reino de Dios se inicia en la oración y depende de
ella". Debemos orar antes de comenzar el programa poniéndonos en
manos del Señor. Para que Él bendiga el servicio y las personas que
estarán en él. Si disponemos nuestro corazones para buscar al Señor
no solo cinco o diez minutos antes del servicio sino unas semanas o
meses antes de cada programa estaremos mas receptivos a escuchar en
nuestros corazón y en nuestro espíritu la voz de su Espíritu Santo
guiándonos, consolándonos, y animándonos en la preciosa obra que Él
nos ha encomendado. Humillémonos en privado, cada uno de nosotros
ante la presencia de Dios y también juntos como grupo de alabanza en
la iglesia, o algún lugar apropiado para orar. La batallas
espirituales se ganan primero a través de la oración.
2.- Tenga listo su instrumento
Es buena idea tener listo o preparado
nuestros instrumentos antes de que comience el programa. Es de muy mal
gusto estar justo antes de comenzar el periodo de alabanza afinando
las guitarras o ajustando o golpeando los tambores. Es de esperarse
que cuando lleguen los hermanos de la congregación al servicio todos
los pequeños detalles de sincronización de tonos entre las
guitarras, pianos o teclados estén ya preparados y acordados entre
todos los musicos. En el caso de los cantantes su instrumento es su
propia voz igualmente deben tener su voz lista antes de pasar al
pulpito. No podemos pensar que por tener una bonita voz ésta está
siempre lista a dar su mejor esfuerzo. Especialmente los domingos por
la mañana despues de mas ocho horas de sueño. Todo deportista sabe
que para correr una carrera es necesario pasar por un período de
calentamiento antes de adentrarse en la tarea. De la misma manera un
cantante, guitarrista, baterista o pianista debe tener listo su
instrumento así como su cuerpo fisico por medio de un calentamiento
previo. Como guitarrista, baterista o cantante debe hacer ciertos
ejercicios previos antes de comenzar su tarea.
3.- Prepare el repertorio
Haga una lista de los cantos a entonar en el
periodo de alabanza. Escriba la secuencia u orden de los cantos. Cada
uno de ellos con sus respectivos tonos. Diriga cantos que usted
conozca bien, si usted está inseguro transmitirá su inseguridad a la
congregación a la hora de cantar. A la hora de escoger cantos escoja
cantos con los que usted se siente cómodo cantando. No escoja cantos
demasiados complicados para usted, es mejor cantar un canto sencillo
bien entonado que uno díficil mal entonado.
4.- Memorice los cantos
En cuanto sea posible no mire las partituras,
acordes o letras de los cantos. Mejor dirija su mirada a la congregación.
Vealos por que usted desea y necesita comunicarse con ellos. Mire a la
congregación en general no a un hermano(a) o grupo de hermanos
fijamente lo que logrará con eso es hacerlos sentir incomodos. Las
notas musicales saltan del pentagrama a su vista, pero cuando usted
las tiene memorizadas saltarán de su mente por doquier. Si no sabe la
letra o acordes de un canto usted tiene que ver sus partituras pero hágalo
fugazmente. Como lo haría un reportero frente a una camara de
televisión. Ellos casi o memorizan las temporales noticias. Entonces
por que no memorizar las alabanzas eternas a nuestro Dios. Esto le dará
confianza técnica y musical en el púlpito a la hora de dirigir los
cantos.
5.- Cuide su presentación
"Todo entra por la vista".
"Mira siempre la meta" son las palabras de mi entrenador de
atletismo. Tenga siempre presente que a la congregación vendrán
hermanos(as) o visitas que son más sensibles o conservadores en
cuanto a la imagen de una persona. En nuestro caso como líderes
espirituales tengamos siempre en cuenta nuestra vestimenta. Evitemos
el uso de ropas demasiados casuales o informales. Asi como ropa sexi,
atrévida, provocativa o ajustadas que pueda distraer la atención de
los hermanos(as) del objetivo por el cual usted está en el púlpito.
Recuerde siempre que la idea es edificar y no destruir.
6.- Cuide la presentación del escenario
La alabanza debe proveer el ambiente
necesario para que los creyentes y no creyentes se acerquen a Dios. Y
"Donde esta Dios hay orden". No importa si la congregación
es muy humilde y no tiene los recursos para proveer el púlpito de una
buena ornamentación que no distraiga la atención a puntos
equivocados. Siempre se pueden realizar pequeños ajustes para que la
atención de los oyentes se centre en la Palabra de Dios y en las
alabanzas a El. Es buena idea mantener el púlpito o atrio bien
ordenado y limpio. Donde cada integrante del grupo de alabanza este
confortable y no todos agrupados o escondidos detrás de una gran
cantidad de bocinas(parlantes) o cables todos retorcidos. Esmeremónos
por tener todo bien ordenado y bonito. El Invitado Principal se
complacerá en nuestra obra.
7.- Haga suaves transiciones de un elemento a otro
Planee para que no hayan espacios muertos
dentro de la alabanza. El silencio es muy provechoso cuando tiene un
próposito determinado pero NO cuando es fortuito e involuntario. Es
lo que algunos llaman matar el espíritu o romper el hilo. Esto da
preciosos segundos para que algunos comiencen a susurrar ¿que pasa?,
¿que sigue? O para que otros comiencen a hablar del fin de semana.
Que todos los integrantes del grupo de alabanza sepan o tengan escrito
cual canto va despues de cual y en que tono va a ser cantado. Otro
asunto muy importante es que la secuencia de la alabanza(cantos) sea
uniforme no a saltos. Esto significa que agrupe los cantos similares
en tono, ritmo y velocidad en grupos. Que no sea la alabanza una
"montaña rusa" en donde nadie sabe en que momento la onda
sube o baja. Es algo así como taquicardia musical.
8.- Memorice las escrituras
Cuando motive a los hermanos es mejor que sea
sabios con las palabras que salen de su boca. Siempre es bueno planear
con anterioridad que palabras usará para animar a los hermanos. Y en
todo caso es mucho mejor animar con las palabras de la Biblia. Por eso
es bueno que memorice la Palabra, "de la abundancia del corazón
habla la boca", recuerda?. Muchos directores de alabanza fallan o
cometen errores cuando motivan a la congregación por que dicen lo
primero que les viene a la cabeza. Otros tratan de ir un poquito mas
allá citando frases de la Biblia pero fallan citando frases
tergiversadas o medio dudosas. O diciendo en el micrófono (conectado
y con buen volumen): "Hermanos cantemos al Señor con gozo por que así
dice ….Salm….", Uj.. Uj.. …¿donde está?…Perdonen
hermanos ahorita lo encuentro.
9.- No improvise, planee
Por supuesto que no me estoy refiriendo a la
improvisación musical donde unos pocos buenos musicos hacen arreglos
nuevos en el "aire o la carrera" a una pieza musical que está
siendo tocada. Me refiero al hecho de arodillarse a orar, y sentarse a
planear lo que Dios quiere que nosotros hagamos durante el servicio de
alabanza. Hay que tener presente que la rígidez de un programa puede
matar lo que el Espíritu Santo quiere hacer en determinado momento
del servicio. No es conveniente pasar al púlpito esperando que todos
los cantos y el orden de ellos bajen del cielo por inspiración
divina. Si queremos ser directores de cantos primero debemos saber
cantar. Si queremos guiar a las personas que vienen a adorar a Dios
debemos aprender a adorar Y esto solo se logra adorando al Señor en
espíritu y verdad en la hermosura de la santidad. Con las puertas de
nuestro dormitorio cerradas y a solas con Dios. Así aprenderemos a
oir la voz de Dios y estaremos dispuestos a hacer lo que nos susurre
mientras dirigimos los cantos.
10.- Sincronice los cantos con el mensaje del
predicador.
Asi como todos los instrumentos deben estar
sincronizados en el tono. Asi la música debe estar sincronizada con
el mensaje del pastor. Que difícil es para un líder de alabanza
preparar un buen periodo de alabanza a ciegas del tema del cual se va
a predicar, que difícil es complementar cuando no se sabe que va a
compementar. Acérquese al pastor hable con él, pídale que ore por
usted y usted ore por él. Comprenda que los dos están ahí para
ayudarse mutuamente. Solicitele con humildad y sabiduría que le
informe con anticipación de que va a predicar en el servicio. Asi se
evitarán estar hablando uno de la resurrección y el otro de navidad.
Complemente el sermón con cantos que sean acordes al sermón.
Recuerde donde no hay comunicación hay separación.
Conclusion:
El ministerio de la alabanza es un llamado de
Dios y el ha elegido a determinados hombres y mujeres para realizar
esta preciosa tarea dándoles los talentos musicales y dones
espirituales para la edificación de la Iglesia y su propio
crecimiento espiritual. El nos ha dado dones; a unos pocos o otros
muchos y nuestra tarea es igual para todos: "no descuides el don
que hay en ti" (1Ti. 5:14). Esforcemos por alabar a Dios cada vez
mejor con nuestro espíritu y con nuestro entendimiento. Busquemos
siempre formas de mejorar nuestra relación con Dios y de mejorar en
el conocimiento de nuestro instrumento. Y entonces oiremos en el dia
final:
Bien, buen siervo y fiel; sobre poco
has sido fiel, sobre mucho te pondré;
entra en el gozo de tu señor.
Mateo 25:21
por Erick Alvarez
09-1998 |